Todo el tràmite ser realizò por medio del lentìsimo correo postal...
Enviò una escueta carta a la casamentera de Cluj, al norte de Transilvania , pidièndole una esposa jòven y virgen.
La respuesta llegò con una foto de la niña en cuestiòn y lo màs importante, el monto de la transacciòn....
Inmediatamente respondiò mandando el dinero solicitado y en menos de 4 meses, Irina bajaba del tren con un atadito de ropas en la mano...
Antonescu la recibiò en silencio, inclinando levemente la cabeza , la ayudò a subir a la carreta y la llevò de la mano hasta la carpa de su hermana menor con el fin de que la preparase para casarse.
Al dìa siguiente se casaron segùn el rito romanì que los gitanos han practicado desde tiempos inmemoriales.
Antonescu de 65 años , se casaba con Irina de 15 que se convertìa en esposa y reina de los gitanos...
La fiesta durò toda la semana.....
La noche de bodas, 15 minutos....
Antonescu mostrò orgulloso a la comunidad las sàbanas manchadas con sangre demostrando la virginidad de su nueva esposa... Luego se acercò a la hoguera y permaneciò allì comiendo y tomando hasta que terminò la fiesta cuando cada invitado se fuè tambaleando para su carpa o su carromato.
Exactamente 9 meses despues nacìa Nayara, la hija de Antonescu e Irina...
Desde el primer momento Nayara llamò la atenciòn de todos por su belleza... a tal punto que casi nadie la llamaba por su nombre sino por el de Princesa...
Princesa creciò en el circo , aprendiendo las buenas y malas artes de los gitanos....
Todo el que la conocìa quedaba prendado al instante por su gracia y hermosura...
Las viejas gitanas le enseñaron tanto la adivinaciòn como el engaño , a curar con hierbas buenas y dañar con hierbas malas....
Còmo bendecir y como maldecir.... que las maldiciones gitanas no son moco de pavo..
Tambièn aprenciò a manejar magistralmente un pequeño y afiladìsimo cuchillo que siempre llevaba oculto entre sus amplias y largas faldas....
Todas las noches , encendìa unas velas y rezaba a Santa Sara Kali, patrona de los gitanos....
Luego las mujeres se contaban cuentos y cantaban canciones en lenguas extrañas mientras los hombres se emborrachaban en el bar y pasaban el tiempo con las prostitutas del lugar.
Los caballos blancos eran la atracciòn del momento con sus galopes y caracoleos que resaltaban sus largas colas y crines blancas como la nieve.
Princesa los cuidaba, los alimentaba y los mimaba todo el tiempo hasta que decidiò mudarse al establo y vivir , comer y dormir con los caballos.
Cuando trajeron a Pegaso, èste era tan salvaje que ella fue la ùnica que podìa acercarse tocarlo y montarlo..
Sin que nadie le enseñara, logrò subirse sobre su lomo , luego a pararse y por ùltimo, jugando a hacer piruetas, bailar y saltar a pleno galope....
Se habìa transformado en una pequeña ecuyere.....
La vida en el circo no era fàcil, siempre viajando, siempre en constante movimiento, muchas veces sin nada que comer, siguiendo sus propias reglas y sin relaciòn con el mundo exterior...
Nayara reinaba en el cìrculo central , cabalgando sobre Pegaso y atrayendo las miradas de todos los expectadores que batìan palmas al rìtmo de la mùsica ... pero no era feliz....querìa saber què habìa màs allà del reducido mundo del circo.
Un dìa conociò a uno de los peones que Antonescu habìa contratado para ayudarlo a armar unas carpas y se enamorò perdidamente ....
Sabìa que no debìa relacionarse con payos pero su juventud y su curiosidad pudo màs...
Asì cuando el jòven la invitò a un bar del pueblo cercano para tomar algo y conversar, en contra de todas las adventencias que conocìa, escapò sin que nadie la viera y fue a su encuentro....
Cuentan a media voz que las cosas no salieron como pensaba porque en vez de enconrarse con el jòven, se encontrò con que, en el callejòn del bar, la esperaba una patota que la secuestrò, la encerrò en una granja y abusò de ella en todas las formas inimaginables , porque nunca contò del todo lo que le habìa pasado allì...
Aùn asì, herida, maltrecha , casi moribunda , en un descuido de sus captores, escapò de la granja, y logrò llegar al circo...
Esa misma noche toda la caravana partiò silenciosamente, con rumbo desconocido...
Nadie escuchò nada, nadie los vio irse, fue como si se los hubiera tragado la tierra.
No habrìan pasado ni quince dìas cuando una mañana aparecieron en distintos lugares del pueblo los cuerpos casi irreconocibles de 5 jòvenes que segùn el forense habìan sido deshollados vivos , probablemente con un pequeño cuchillo afiladìsimo, manejado por alguien sumamente hàbil y profesional...
A todos les faltaban las manos, los ojos, la lengua y habìan sido prolijamente castrados....
Curiosamente y por casualidad un tiempo despuès unos chicos que jugaban cerca de una granja abandonada, atraidos por un fuerte olor a podrido, encontraron las partes faltantes, que estaban prolijamente clavadas sobre una pared, en una de las piezas interiores de dicha granja....
Como nadie habìa denunciado el secuestro y violaciòn, nadie tampoco relacionò los hechos y la investigaciòn fue abandonada por falta de mòviles y de rastros...
Hubo rumores, pero una vez pasada la excitaciòn inicial, la cosa quedò en la nada, al fin y al cabo a pocos puede interesar la muerte de unos peones descampo...
El carromato de la Princesa Nayara era uno de los màs notables de la caravana.
Tenìa pintados a sus lados imàgenes de grandes caballos blancos y la virgen de los Gitanos y ella solo salìa para realizar su rutina...
El resto del tiempo se la pasaba durmiendo, rezando o leyendo un antiguo libro que habìa heredado de su padre.
Siempre alguien le llevaba flores y dulces que dejaba en la escalinata y algunas mujeres iban a pedir consejos, a que les leyera las lìneas de las manos o ayuda tanto por un esposo infiel como por un embarazo imposible de justificar....
Cuando el Circo dejò de tener animales, Nayara se estableciò con su madre y sus caballos en una pequeña granja a la vera de un arroyo con otros extraños personajes, que no viene el caso comentar ahora....

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